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01022019 01

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980, advirtió que siente temor por la vida del expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien permanece preso desde hace nueve meses.

'Es gravísimo que no hayan dejado a Lula ir al entierro de su hermano mayor. Es un ataque en el cual existe mucho odio. Temo por la vida de Lula, en la situación en que se encuentra. Son sectores reaccionarios que no miden su crueldad', declaró Pérez Esquivel a Radio Francia Internacional (RFI).

Luego de conocer la noticia de la muerte de su hermano Genival Inácio da Silva, fallecido el martes a los 79 años de edad víctima, Lula solicitó a la justicia permiso para asistir al velatorio. La solicitud fue denegada por una jueza, y luego el Supremo Tribunal Federal autorizó su salida, minutos antes del sepelio, tras lo cual el ex presidente desistió de abandonar la celda.  

Pérez Esquivel expresó que 'la agravación del odio que existe en estos sectores, aún por encima de la complicidad de los jueces -vea que el juez que condena a Lula (Sérgio Moro) hoy es el ministro de Justicia de (Jair) Bolsonaro-, pone en evidencia que la situación no tiene nada ver con verdad, justicia, pero si con intereses políticos'.

Con respecto a la candidatura de Lula al Nobel de la Paz, declaró que el exmandatario 'dedicó su vida a su pueblo, y no se sirvió del pueblo. Lógicamente, esperamos que el comité del Nobel lo considere'.

El Nobel de la Paz 1980, aseguró que tanto Sérgio Moro, como Claudio Bonadío, polémico juez federal argentino, viajaban permanentemente a Estados Unidos para recibir instrucciones del lawfare, como llaman a la guerra judicial contra todos los mandatarios progresistas latinoamericanos, publicó en su web la agencia Prensa Latina.

La concesión del Premio Nobel de la Paz a Lula, que ayer cumplió 300 días en prisión, 'sería un camino muy importante para su liberación', apuntó Adolfo Pérez Esquivel.